Este viaje no está pensado para descansar.
Está pensado para vivir, moverse, explorar y aprovechar cada día al máximo. Es una gran expedición organizada que cruza Australia y Nueva Zelanda de punta a punta, diseñada para viajeros que quieren verlo todo y entienden que las experiencias grandes requieren ritmo, actitud y ganas.
Durante 21 noches recorreremos dos países situados al otro lado del mundo, enlazando ciudades icónicas, desiertos sagrados, selvas tropicales, arrecifes, volcanes, lagos glaciares y algunas de las carreteras más espectaculares del planeta. No es un viaje de base fija. Nos moveremos mucho, cambiaremos de ciudad con frecuencia y utilizaremos varios aviones, incluyendo un vuelo intercontinental y seis vuelos nacionales, además de desplazamientos por carretera cuidadosamente planificados.
En total, este viaje supera los 45.000 kilómetros recorridos, convirtiéndose en el viaje más largo y lejano que ha organizado IZENI hasta la fecha. Un reto logístico y humano que afrontamos como siempre: superándonos juntos, paso a paso, día a día.
Este movimiento constante no es casual. Es la única forma de poder vivir en un solo viaje todo lo que este programa ofrece.
Empezamos en Australia, recorriendo Sídney y su costa, caminando por sus zonas más icónicas y navegando por su bahía. Volamos al corazón del país para vivir Uluru como se merece, con atardecer y amanecer en uno de los lugares más espirituales del mundo, además de recorrer Kata Tjuta, un paisaje que parece de otro planeta.
Seguimos hacia el sur para descubrir Melbourne y realizar una de las rutas costeras más famosas del planeta, la Great Ocean Road, con los impresionantes Twelve Apostles. Volamos después a Brisbane, donde combinamos ciudad y naturaleza, con encuentro cercano con koalas y miradores espectaculares.
Desde allí ponemos rumbo al norte tropical para vivir uno de los días estrella del viaje: la Gran Barrera de Coral, con navegación y snorkel en uno de los ecosistemas más increíbles del planeta, y la posibilidad de quienes quieran ir más allá de bucear o sobrevolar el arrecife. Completamos esta etapa con selva tropical y paisajes completamente distintos al resto del país.
El viaje continúa en Nueva Zelanda, donde el ritmo no baja, pero el paisaje cambia radicalmente. Entramos por Christchurch y comenzamos una ruta escénica por el país, pasando por Lake Tekapo, el Monte Cook, y llegando a Queenstown, uno de los grandes iconos del país.
Desde allí volamos a Wellington, cruzamos zonas volcánicas hasta Tongariro, donde se vive una de las jornadas más exigentes y espectaculares del viaje, y seguimos hacia Rotorua, con su entorno geotérmico. Visitamos Hobbiton, escenario real de la Tierra Media, y las cuevas de Waitomo, antes de llegar a Auckland, donde el viaje se va cerrando poco a poco.
Este programa implica madrugones, cambios de hotel, jornadas intensas y días largos. No es un viaje de relax ni de resort. Es un viaje activo, pensado para personas con energía, curiosidad y mentalidad viajera.
A cambio, ofrece algo muy poco común:
ver dos países completos en un solo viaje, sin renunciar a los grandes imprescindibles y sin dejar nada importante fuera. Todo ello acompañado y coordinado por el equipo IZENI, que se encarga de la logística, los tiempos y el grupo, para que el viajero solo tenga que centrarse en vivir la experiencia.
Este no es un viaje para todo el mundo.
Es para quienes saben que las grandes aventuras no se viven en solitario, sino superándose juntos, siempre.
Si buscas el viaje más largo, más lejano y más completo que ha creado IZENI hasta la fecha, este es.
